Mi carrera de origen es de trabajador social, sin embargo no era lo planeado desde un principio.
Haciendo un poco de historia, iniciaré diciendo que soy zurdo y como ustedes se han de imaginar, en la escuela, sobre todo los primeros años cuando estas aprendiendo a escribir, es necesario poner todo de tu parte. Los zurdo tenemos la característica de voltear toda la mano para escribir, esto causa un poco de desesperación a mucha gente y sobre todo a mi maestra de segundo año que se aferraba a voltearme la mano para escribir “como la gente normal” decía ella. Esto me hizo rechazar un poco la profesión, sin embargo, al llegar a la secundaria, me tope con excelentes maestros, los cuales por su forma de conducir las clases, me motivaron a encaminarme por el ámbito educativo.
Al salir de la secundaria ingrese a la normal del estado, pero por problemas, tuve que dejar la escuela y, buscando la posibilidad de estudiar una carrera a fin que me pudiera en un futuro abrir las puertas a la docencia decidí estudiar en la escuela de trabajo social.
Gracias a esta carrera pude iniciar en una secundaria, posteriormente buscando la plaza base del trabajo, me ubicaron en la preparatoria #8418. En aquel tiempo, la escuela no era bien vista por la sociedad, por el sector donde está ubicada y sobre todo que por estar a una corta distancia del CBTis 122, decían que qué estábamos haciendo ahí y a pesar de irnos incrementando en grupos, no nos mandaban el personal necesario por lo que nos vimos en la necesidad el subdirector y yo de entrar a grupo para cubrir las materias, este hecho a mi me dio la oportunidad de iniciar como docente.
Ser profesor es la carrera más difícil que existe, ya que toda la sociedad está esperando a que cometamos un error para echárnoslo en cara y siempre están diciendo que no hacemos nada, esta labor es la que todo mundo ve.
Ser maestro del nivel medio superior es difícil, porque aquí es donde hay que romper con los esquemas de secundaria en donde en base a la experiencia, vienen de un sistema cómodo de evaluación y hay que prepararlos para que tengan las bases suficientes para seguir estudiando una carrera o prepararlos para el mundo laborar en cuanto a las materias de formación para el trabajo.
La mayor satisfacción que he tenido es cuando los jóvenes después de ingresar a la carrera, van a decirnos que lo que se les enseño, les ha servido de mucho.
Probablemente los momentos de insatisfacción se dan cuando no logro inyectar ese incentivo para que se interesen los alumnos por determinado tema, aun cuando busco apoyo con otros maestros.
Recuerden que los errores de los doctores los entierran, los de los abogados se archivan, los de los arquitectos se tiran y los de los maestros se reproducen.
Haciendo un poco de historia, iniciaré diciendo que soy zurdo y como ustedes se han de imaginar, en la escuela, sobre todo los primeros años cuando estas aprendiendo a escribir, es necesario poner todo de tu parte. Los zurdo tenemos la característica de voltear toda la mano para escribir, esto causa un poco de desesperación a mucha gente y sobre todo a mi maestra de segundo año que se aferraba a voltearme la mano para escribir “como la gente normal” decía ella. Esto me hizo rechazar un poco la profesión, sin embargo, al llegar a la secundaria, me tope con excelentes maestros, los cuales por su forma de conducir las clases, me motivaron a encaminarme por el ámbito educativo.
Al salir de la secundaria ingrese a la normal del estado, pero por problemas, tuve que dejar la escuela y, buscando la posibilidad de estudiar una carrera a fin que me pudiera en un futuro abrir las puertas a la docencia decidí estudiar en la escuela de trabajo social.
Gracias a esta carrera pude iniciar en una secundaria, posteriormente buscando la plaza base del trabajo, me ubicaron en la preparatoria #8418. En aquel tiempo, la escuela no era bien vista por la sociedad, por el sector donde está ubicada y sobre todo que por estar a una corta distancia del CBTis 122, decían que qué estábamos haciendo ahí y a pesar de irnos incrementando en grupos, no nos mandaban el personal necesario por lo que nos vimos en la necesidad el subdirector y yo de entrar a grupo para cubrir las materias, este hecho a mi me dio la oportunidad de iniciar como docente.
Ser profesor es la carrera más difícil que existe, ya que toda la sociedad está esperando a que cometamos un error para echárnoslo en cara y siempre están diciendo que no hacemos nada, esta labor es la que todo mundo ve.
Ser maestro del nivel medio superior es difícil, porque aquí es donde hay que romper con los esquemas de secundaria en donde en base a la experiencia, vienen de un sistema cómodo de evaluación y hay que prepararlos para que tengan las bases suficientes para seguir estudiando una carrera o prepararlos para el mundo laborar en cuanto a las materias de formación para el trabajo.
La mayor satisfacción que he tenido es cuando los jóvenes después de ingresar a la carrera, van a decirnos que lo que se les enseño, les ha servido de mucho.
Probablemente los momentos de insatisfacción se dan cuando no logro inyectar ese incentivo para que se interesen los alumnos por determinado tema, aun cuando busco apoyo con otros maestros.
Recuerden que los errores de los doctores los entierran, los de los abogados se archivan, los de los arquitectos se tiran y los de los maestros se reproducen.
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